miércoles, 7 de abril de 2010

¿Que lle pasa ao Obra?

Os numerosos e fieis seguidores do equipo levan facéndose esta pregunta varios meses. O tempo en que o Obradoiro, de vivir unha fulgurante estrea na ACB (a piques de xogar a Copa), pasou a loitar case xa sen folgos pola permanencia na categoría.

Lesións e máis lesións, inestabilidade nos despachos… e moita, moita mala sorte. Dun Obradoiro capaz de gañar ó mesmísimo Real Madrid, dun equipo de corazón que soubo conquistar o sentimento da afición compostelá, pasamos a ver a un conxunto mermado, decaído, triste…

A pérdida de Kostas Vasileiadis, o último en caer lesionado, está resultando decisiva nesta recta final da temporada. Sen o grego, máximo anotador do equipo, o Obradoiro ten serias dificultades para puntuar e sacar os partidos adiante. A derrota fronte ó Bizcaia Bilbao Basket foi unha nova xerra de auga fría. A última e controvertida decisión do técnico, Curro Segura, foi apartar á fichaxe máis cara do equipo, Jeremiah Massey, con vistas ó próximo partido.¿Dará resultado?

Verémolo esta fin de semana. Toca dar todo no Sar para superar ó Meridiano Alacante e poder manter unha esperanza que, pouco a pouco e irremediablemente, vaise esgotando. Pois se esgotan as posibilidades. Quedan tan só seis xornadas, seis finais, polo que o futuro do Xacobeo Blu:sens Obradoiro xógase este domingo no Sar.

Sen máis, moita sorte Obra!



Messi 4-Arsenal 1


Me incorporé un poco tarde al partido. Cuando me senté frente al televisor el narrador de TVE se lamentaba por el recién marcado 0-1 para el Arsenal. Bendtner había inaugurado el luminoso, y con su gol, todo el Camp Nou se mordía las uñas clamando al cielo la remontada.

Hay quien dice que es Dios, que no es de este mundo. La verdad es que poco tienen de humano algunas de sus hazañas con el balón. Messi apareció, enorme (como siempre), en su pequeño cuerpo para levantar a un público enfervorecido, tanto en el estadio como en el sofá de cada casa.

Magistral su primer gol, el del empate, que metía al Barça en semifinales de la Champions. Pero por supuesto, la cosa no iba a quedar así. No con la Pulga argentina en el terreno de juego. Poco se hicieron esperar los nuevos dos tantos; Leo ya podía ir haciendo hueco en su estantería para un nuevo balón firma de otro hat-trick, por primera vez en Liga de Campeones.


Con enorme alegría nos fuimos al descanso. Pero aún quedaban unos largos 45 minutos en los que todo podía pasar. No olvidemos que frente al Barcelona, todo un Arsenal miraba con recelo las acometidas del pequeño gran Messi.

Fue una segunda mitad más calmada, pero la superioridad culé siguió vigente, y se vio culminada con un gol más. ¿De quién? Leo Messi hacía historia, igualando el número máximo de goles marcados en la gran competición europea y convirtiéndose en el pichichi (8 goles), superando a Cristiano Ronaldo (7 goles).


Tras el pitido final, el mejor jugador del mundo se marchaba al vestuario arropado por todos sus compañeros, un equipazo ante el que el mundo entero se quita el sombrero. No se puede pedir más.

Y en tres días… el clásico.